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Le
gustaría soñar con una ciudad cálida, acogedora, que de
la bienvenida al extenuado viajero, que atraviesa el
desierto, una ciudad que mantiene, cuida y preserva su medio
ambiente, una ciudad que se preocupa de su entorno, una
ciudad que no está preocupada de limpiar, sus habitantes
entienden el valor y la fortaleza que significa contribuir
a no ensuciar. Una
ciudad con habitantes sin distinción de sexo, edad, condición
social comprenden, respetan, asimilan y transmiten su
historia. Una
ciudad que conserva su patrimonio, lo cuida, lo identifica y
permite el desarrollo del turismo sobre la base de lo señalado
precedentemente. Una ciudad que incentiva la Investigación
y Ensayos entorno a su Historia, respetuosa a más no poder,
de las tradiciones de sus Pueblos Originarios,
su Arte, su Cultura.
Respetuosa de las tradiciones de los numerosas
Colonias de países de confines recónditos del mundo que le
han dado vida y desarrollo.
Una ciudad que ha sabido compatibilizar su desarrollo
sin que parezca una agresión a su entorno.
Esta ciudad es Antofagasta, la que cuenta con un
grupo de soñadores, desde hace mas de una década cuenta
entre sus instituciones con una, que paso a paso, ha ido
contribuyendo con la ciudad desde diferentes ámbitos: el
turístico, el educacional, el
Medio Ambiente, El rescate de la Historia, en fin,
mejorar nuestro entorno.
Obras
destacadas como el Hito turístico que en la forma de una
mano saluda, da la bienvenida a quienes nos visitan y cuando
se van pareciera indicar la señal del adiós. La
Plaza Colón, campañas educativas en Jardines Infantiles,
El Vivero para la arborización, sin lugar a dudas, obras
que por si contribuyen a cambiar el estado de ánimo y el
entorno de los antofagastinos, por cierto en este grupo de
soñadores, todos se declaran de esta tierra, aunque
llegaron sólo por un tiempo. ¡Es que por siempre el
desierto cautiva¡ y cuando este grupo de soñadores permite
y alienta escarbar en nuestro pasado con publicaciones que
narran nuestra historia, pasado ignorado por la mayoría de
sus habitantes, por eso por la labor silenciosa y efectiva,
por esa labor de beneficio en la mayor cantidad de los ámbitos,
que los sueños permiten. No dejo de sorprenderme y aplaudir
a esta Corporación Proa, por lo que ha hecho, por lo que
esta haciendo, y por lo que va hacer, que no es más que
aglutinar los sueños de muchos, que ha cobijado este terruño,
¿Cuál es este sueño? Hacer de Antofagasta una ciudad
mejor.
No me cabe la
menor duda que con la contribución de Corporación Proa a
la ciudad, este sueño sé
vera cristalizado en un breve plazo.
Arturo
Basadre Reyes
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