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El
sentimiento por estas áridas tierras, Eliana la da a conocer en el
triptico que entregó en esta exposición, el cual dice: "En 1974
vengo a Antofagasta por primera vez. Recuerdo haber llegado a Cerro
Moreno cuando el aeropuerto era un par de hangares en medio de la
soledad. En 1989 vuelvo al norte, esta vez a Tocopilla y en aquella
oportunidad aprendo a apreciar el norte en su verddaera dimensión.
Cuando se tiene el paisaje sureño en la retina desde siempre y es lo
único conocido, la belleza de este suelo unido al mar, es
sobrecogedora. En
1992 llegué a esta ciudad, donde permanezco hasta hoy. No ha sido
fácil unir esta suerte de combinación de aridez del paisaje a lo
dificil que es arrancarle el sustento.... hacen pensar que el primero es
determinativo en el carácter de su gente, exigiendo del afuerino un
gran esfuerzo y empeño por asimilarse y lograr su confianza. Este
institnto gregario exacerbado que poseo, ha sido mi mejor arma
para insertarme en esta ciudad. Con esta terrible porfía a cuestas, he
logrado dedicarme a lo que ha sido la frustración de toda mi viva: la
pintura. Mi
agradecimietno, sin limites a este suelo que hace posible que yo
aprenda, ahora, cuando soy adulta. A Waldo Valenzuela, mi primer
maestro, que me ha invitado a particpar a todos los espacios destinados
a mostrar la activiada plástica que esta a su cargo. A Juan Salva este
gran pintor nortino, que ha sido un constante motivador; profesor que
con sus generosos conocimientos hace que sus alumnos saquemos aptitudes
frente al dificil arte de la pintura. Es su apoyo y su confianza, los
que están detrás de esta exposicón, mi primera muestra individual,
cargada de emotividad y que con mucha modestia y humildad entrego al ojo
críticio de ustedes, mi Mundo Imaginario. |